No pasará a la historia, pero es en realidad muy divertida; una aventura de islas del tesoro de la vieja escuela, liderada por una actriz ganadora del Oscar con más talento del que la historia requiere.
Una mezcla más o menos entretenida de meta chistes, guiños y lecciones morales, astutamente orientada tanto a la nueva generación de pequeños consumidores como a sus más sofisticados progenitores.
Un drama estelar y sin concesiones. Cuando se distancian de sus restricciones formales, la imaginación se convierte en un término que parece trivial para describir esta película feroz y en ocasiones inescrutable; es un acto de voluntad.
A veces, es como ver 'The Devil Wears Prada' revisada por Ingmar Bergman. Un devastador retrato, gota a gota, de las estructuras de poder que permitieron la existencia de un hombre como Weinstein.
Pertenece a sus tres estrellas principales. Son sus intensas y matizadas interpretaciones las que trascienden su anodino estilo visual o los momentos episódicos más áridos.
Los momentos que no funcionan sólo son pequeños tropiezos en un guion que consigue que un mundo que suele pasar desapercibido, el de la sordera, cobre vida de manera tan animada.
Un ferviente testamento, con la mano en el corazón, del eterno atractivo del cine, realizado por uno de los principales magos del oficio (...) ¿Quién más que Spielberg se ha ganado el derecho a revisitar sus recuerdos estelares?
El entretenimiento dirigido a las chicas que desean disfrutar y, al mismo tiempo, tener acceso a derechos fundamentales, es bastante limitado. Por eso, agradecemos que 'Catherine Called Birdy' aporte un soplo de aire fresco al género.
Eisenberg trata a su reparto con acidez comedida, revelando su humor sarcástico y sus errores narcisistas sin burlarse de ellos con excesiva crueldad. Se presentan lecturas interesantes sobre la cultura contemporánea.
Spielberg logra lo (casi) imposible en este radiante remake. Es un logro inusual, un intento de escalar lo inescalable y aún así, después de más de medio siglo, ser capaz de hacerlo cantar.
Magistral 'Licorice Pizza' es una carta de amor a una época, y más que eso un sentimiento: un tierno y divertido paseo forjado en toda la esperanza y el absurdo de la adolescencia.
Es tan tierna y sincera que desarmará hasta los instintos más misántropos de los críticos. Kalra actúa con tanta elegancia y carisma natural que es difícil creer que es su debut en la gran pantalla.