Una edificante comedia de blanco-y-negro. Este segundo largometraje ejemplifica la energía 'grunge' y angustiosa de los 90, con un toque humorístico tan franco como su título racialmente cargado.
El primer corto, 'Ways of Listening' de Colin MacCabe, resulta ser el más evocador. No obstante, habría sido más efectivo si hubiera presentado un enfoque más cohesionado como documental.
Ayouch muestra una actitud permisiva en las secuencias de fiesta y contenido sexual. Sin embargo, estas situaciones se integran adecuadamente en la narrativa. Tal vez estas escenas resultan un tanto superficiales y lúdicas, lo que las aleja de la total credibilidad.