Un documental asombroso. Al final del filme, quedan grabados en la mente muchos relatos desgarradores y acusaciones condenatorias, pero hay muchas más razones para tener esperanzas.
La película presenta un gran estilo y cuenta con momentos verdaderamente divertidos. Sin embargo, la intensa religiosidad y los cambios de tono pueden resultar a veces difíciles de manejar.
En el cine de Pohlad se aprecia una belleza cálida, reflejada en los paisajes soleados de Washington oriental, las celebraciones y las presentaciones en vivo. Todo se va desarrollando de manera conmovedora. La actuación es realmente excepcional.
Sin duda, el trabajo más particular de Baumbach. Como director que se dio a conocer en el cine independiente improvisado, resulta muy agradable verlo actuar a una escala mucho mayor.
Es como una versión macabra de 'Breakfast Club'. La certeza de la muerte desde el comienzo hace que sea una lástima que no se atreva a ofrecer un final impactante.
No es un espectáculo para pusilánimes ni para los más sensibles. Pero a pesar de la espiral de crueldad que traza, 'We Were the Lucky Ones' está elegantemente elaborada en todo momento.
Vestidos preciosos, palacios extravagantes, bellos estilos de época: esta película biográfica de uno de los iconos más distintivos de la moda es un festín visual.
Puede que la vida haya sido muy bella en esta ciudad de montaña, pero incluso durante sus años más tumultuosos, pasar tiempo en ella no es precisamente fascinante.
El mensaje del documental resalta que podemos reconocer nuestros errores y trabajar en conjunto para crear un mundo más positivo, siempre y cuando actuemos antes de que sea demasiado tarde.
Inteligente y hábil, esta serie aborda de manera efectiva temas delicados como la raza, el dolor y el género. Destaca por su elegancia y atractivo visual, así como por sus exquisitos vestuarios de época.