A menos que quieras buscar incansablemente 'Skinamarink' para encontrar algo espeluznante en toda esta niebla cinematográfica, es probable que descubras que no hay gran cosa.
Dado su peso autoral, su mayor pecado no es que sea defectuosa, sino que es poco memorable. Sus trucos y tratos hacen que merezca la pena verla, pero esta película es confusa, poco manejable y es probable que te deje insatisfecho.
Toca las notas más importantes para cualquier documental de activismo. Es accesible, interesante, urgente y aterrador. Debería ser enseñado en festivales, en clases y en salas de conferencias.
A pesar de contar con un fuerte argumento y la talentosa actuación de Amy Adams, 'Nightbitch' se presenta como una historia sobre la desesperación de la maternidad que deja mucho que desear.
'Ripley' ofrece una interpretación magnífica del thriller escrito por Patricia Highsmith en 1955, destacándose como la más impactante y hermosa hasta ahora.
Los gráficos y los impresionantes paisajes de Islandia, junto con la encantadora Emma Corrin, son aspectos fuertes. Sin embargo, la serie resulta ser más lenta de lo esperado en una narrativa que debería ser dinámica.
Es maravillosamente imposible tomarse esta película en serio, lo que significa que es mejor disfrutarla con otras personas (...) Apresuraos al sofá con vuestros cuencos de palomitas más grandes y vuestros amigos más divertidos.
Donde su predecesora era cautivadora y original, esta elige ser absurda y monótona. Un aspecto que resalta en esta película es la falta de inteligencia de sus personajes.
Para ser una película ambientada en un apocalipsis robótico, no aporta mucho en términos de desarrollo de su universo. Aunque presenta elementos extraños, la acción es suficiente para que la trama tan compleja sea más fácil de seguir.
Esta película es el reflejo perfecto del terror-acción, similar a un veterano del heavy metal incendiando su guitarra y tocándola de una manera excepcional.
El guion de 'Perpetrator' logra equilibrar el humor negro con una trama principalmente experimental, manteniendo así el interés del espectador a lo largo de toda la película.