La película es excepcional, llena de emociones y logra mantener el interés a pesar de la claustrofobia y la opresión que transmite. Es un magnífico ejercicio de liberación creativa.
El retrato de una banda en crisis personal y creativa funciona como un espejo que revela lo que se oculta tras el gran espectáculo del rock and roll. Además, se presenta como una comedia brillante que no busca serlo.
La película es de una ternura y una calidad notables, y permite sumergirse en la creación artística y sus bellezas, además de plantear preguntas y sugerir respuestas.
El amor entre personas del mismo sexo es una temática que solo Tinayre logró retratar con maestría en su época. "Deshonra" continúa siendo una película impactante, incluso en la actualidad.
Los actores logran transmitir sus emociones de manera efectiva, lo que permite al espectador sumergirse en la historia y encontrar placer en la narrativa.
Pequeña maravilla de serie. Los personajes están desarrollados con mucha profundidad, expresándose tanto a través de sutiles gestos como de significativos diálogos. El enfoque del mundo es fascinante.
Es muy cómica y tierna. No es una obra maestra, pero sí una película que deja huella. Es apta para niños, aunque se recomienda para aquellos mayores de diez años.
Recupera la esencia juvenil, el humor y la espectacularidad de manera apropiada y en sintonía con la obra literaria original. Ofrece una excelente producción y es un gran entretenimiento, destacándose en el ámbito infanto-adolescente.
Una película que se distancia del resto de las que se encuentran en cartelera, logrando destacarse de manera notable. La banda sonora merece una mención especial por su calidad.
La película combina acción, suspenso y romance de manera intrigante, aunque en algunos momentos puede sentirse desorganizada. También se nota una intención de lograr una presentación internacional tanto en las imágenes como en la música.
Plantea un misterio y lo desvela de forma clara, pero al mismo tiempo nos deja maravillados por la magnitud de las masas, las distancias y los impresionantes objetos.
Aunque tiene elementos de demagogia, las imágenes de la gente y la narración en off que aborda la confusión ante la inesperada llegada de la felicidad aportan un valor significativo. Transmiten una emoción genuina, así como lo ridículo de la situación.
Este especial por los 20 años de Harry Potter incluye momentos realmente divertidos. Sin embargo, también se perciben elementos negativos, como la presencia de batallas innecesarias relacionadas con la corrección política.
Ofrece una visión caótica pero intrigante sobre la historia de un género que solía ser subestimado, además de dar voz a aquellos que disfrutan de jugar con él. Es una propuesta interesante.
Un cine hermoso, con una narrativa rigurosa y constantemente cautivadora, algo que alguna vez Hollywood supo hacer, pero parece haber perdido. Afortunadamente, cineastas como Audiard parecen haber interiorizado esta enseñanza.