A pesar de seguir un formato típico de la televisión, el ambiente y el tono son efectivos, logrando despertar el interés por lo que vendrá a continuación.
El resultado final carece de aburrimiento, fealdad y memorabilidad. Curiosamente, no traicionar el original lo convierte en una simple ilustración modernizada del texto clásico.
La serie ofrece un humor característico, mezclando un pesimismo vibrante con parodia y juegos de palabras. Logra un equilibrio efectivo entre lo realista y lo escatológico, combinando diálogos intencionados y melancólicos con situaciones cómicas y absurdas.
Se pueden interpretar diversas metáforas a lo largo de la película, pero lo realmente importante es que se trata de un relato de terror impactante y melancólico.
Es un film simple y directo que, al salir de la sala, se convierte en algo complejo y memorable. Cuando logra emocionar, lo hace sin recurrir a artimañas, lo cual es un gran mérito.
La búsqueda de efectos inmediatos perjudica el desarrollo psicológico, convirtiendo la obra en un entretenimiento mediocre, similar a aquellos que solían lanzarse directamente a video.
No existe una trama definida, sino una sucesión de eventos que terminan en catástrofes, creando un entorno caótico que al mismo tiempo es pura alegría. Como sucede con toda comedia, también incluye una crítica. Es efectivo en cada visionado.
Bertuccelli y Suar tienen una gran química, la historia presenta momentos de humor innegable y se integra adecuadamente en el género de comedia romántica con elementos grotescos.
A veces divertida y siempre con un enfoque humano, destaca el talento de Piroyansky y Furtado, dos comediantes que comprenden a la perfección el género.
El resultado es deslumbrante en todos los aspectos, con colores únicos. El manejo del tiempo por parte de Tashlin, quien antes se dedicó a los dibujos animados, hace que la sátira sea tanto mordaz como acogedora.
Garbo es la esencia del glamour y siempre lo ha sido. Lejos de ser una figura exagerada, brilla como una actriz moderna e inteligente. Para aquellos que solo conocen su leyenda del cine mudo, cada una de sus actuaciones resulta fascinante. Aquí, demuestra un impecable sentido del timing, ofreciendo una verdadera clase maestra en comedia.
Una grata sorpresa. A pesar de que la premisa se presta para el chiste fácil, las destacadas interpretaciones de Guillermo Francella y Julieta Díaz, junto a un sólido elenco, logran convertir lo que podría ser vergonzoso en algo tierno y noble.