La película es excepcional, llena de emociones y logra mantener el interés a pesar de la claustrofobia y la opresión que transmite. Es un magnífico ejercicio de liberación creativa.
El retrato de una banda en crisis personal y creativa funciona como un espejo que revela lo que se oculta tras el gran espectáculo del rock and roll. Además, se presenta como una comedia brillante que no busca serlo.
Un cine hermoso, con una narrativa rigurosa y constantemente cautivadora, algo que alguna vez Hollywood supo hacer, pero parece haber perdido. Afortunadamente, cineastas como Audiard parecen haber interiorizado esta enseñanza.
En su sutileza y elegancia, tejida a través de gestos y miradas, reside el valor de esta película, que podría haberse vuelto más exagerada sin la empatía que muestra hacia todos sus personajes.
A pesar de seguir un formato típico de la televisión, el ambiente y el tono son efectivos, logrando despertar el interés por lo que vendrá a continuación.
El resultado final carece de aburrimiento, fealdad y memorabilidad. Curiosamente, no traicionar el original lo convierte en una simple ilustración modernizada del texto clásico.
La serie ofrece un humor característico, mezclando un pesimismo vibrante con parodia y juegos de palabras. Logra un equilibrio efectivo entre lo realista y lo escatológico, combinando diálogos intencionados y melancólicos con situaciones cómicas y absurdas.
Congrega toda la emoción del auténtico melodrama con un realismo ocasionalmente interrumpido por el arranque onírico. Es, también, un gran retrato femenino, de una comprensión casi absoluta, que puede explicar mucho sin que el personaje pierda su misterio.
Plantea un misterio y lo desvela de forma clara, pero al mismo tiempo nos deja maravillados por la magnitud de las masas, las distancias y los impresionantes objetos.
Aunque tiene elementos de demagogia, las imágenes de la gente y la narración en off que aborda la confusión ante la inesperada llegada de la felicidad aportan un valor significativo. Transmiten una emoción genuina, así como lo ridículo de la situación.
'Dune' tuvo un impacto notable en el cine de fantasía, según este documental, que sugiere que la versión de David Lynch fue la que influyó en numerosas películas del género que vinieron después en la década de los ochenta y más allá.
Ofrece una visión caótica pero intrigante sobre la historia de un género que solía ser subestimado, además de dar voz a aquellos que disfrutan de jugar con él. Es una propuesta interesante.
La película es de una ternura y una calidad notables, y permite sumergirse en la creación artística y sus bellezas, además de plantear preguntas y sugerir respuestas.
El amor entre personas del mismo sexo es una temática que solo Tinayre logró retratar con maestría en su época. "Deshonra" continúa siendo una película impactante, incluso en la actualidad.
Una de las grandes películas de los 70. Susana demuestra que es una gran actriz natural, mostrando su gran versatilidad. Esta obra también resalta el inmenso talento de Daniel Tinayre, un cineasta excepcional, tanto aquí como en el extranjero.