La extraordinaria ópera prima de Lin Jianjie te mantiene expectante hasta la escena final: una película emocionante dirigida e interpretada de forma inmaculada.
La película de terror debut del guionista-director Dennis Bartok ofrece una experiencia que, aunque medianamente entretenida, se siente como un ejercicio convencional lleno de sustos repentinos, sombras oscuras y una estética de bajo presupuesto.