No es un biopic convencional. El cineasta británico demuestra su extraordinaria capacidad para desarrollar personajes y situaciones de manera impactante.
En algunos pasajes, la película se convierte en un torbellino de imágenes, lo que deja la sensación de que falta alguien que dirija este intenso tráfico visual. Cumberbatch ofrece una soberbia y inquietante interpretación de Assange.
Entre siniestro y simiesco. Esta función ciertamente ególatra supone, no obstante, un interesante documento sobre el infantilismo latente en el mundo hollywoodiense.
Paula Ortiz presenta un audaz reto que logra superar ampliamente. Un despliegue de imágenes evocadoras que mantiene al espectador en vilo, aceptando desde el inicio un impacto emocional construido con notable inteligencia.
Esta nueva incursión en el cine español más chusco parece recuperar la vetusta hilaridad de aquellas viejas comedias habitadas por Tony Leblanc o los Ozores.
Ripoll aprovecha las celebraciones previas a este eterno casamiento. Sin embargo, la película navega entre lugares comunes y clichés que intentan ser transformados. Aun así, el espectador que anhele diversión y risas sencillas disfrutará del filme.
Al principio parece una comedia algo banal, pero va convirtiéndose en ácida caricatura social. (...) es una sátira divertida y sin tregua (...) Puntuación: ★★★ (sobre 5)
Aunque peca de recurrir en exceso a los clichés, la película ofrece momentos destacados gracias a las excelentes actuaciones de veteranos como De Niro, Keaton, Sarandon y Williams.
Zannou se estanca en diversos pasajes y ciertas concesiones al melodrama amoroso también chirrían en algunos momentos. Pero aun así, consigue reproducir con increíble realismo los combates pugilísticos y efectúa una radiografía implacable de las conductas xenófobas.
Arriesgado ensayo. combina de forma audaz el onirismo fílmico con un aparente tono documental. lleno de espléndidas imágenes pero desconcertante para el espectador.