Casi todo es previsible, pero está filmada por Lasse Hallström con su característico poder visual. Una función donde brilla con luz propia el lujoso duelo interpretativo entre Helen Mirren y Om Puri.
La película muestra una clara influencia de la distintiva iconografía de Tim Burton, particularmente de 'La novia cadáver'. Se presenta como un tour de force que destaca por su impresionante ejecución visual.
Evidentes referencias a la Nouvelle Vague en general y a Truffaut en particular, pero comparte asimismo la audacia desplegada en su día por el Free Cinema británico. Con algunas carencias en el guión, su atmósfera envolvente termina por adueñarse del espectador.
Hoffman presenta una película impecable, que ofrece un trasfondo más profundo de lo que parece. Las actuaciones de Smith, Connolly y Courternay son un auténtico regalo.
No está a la altura de sus películas anteriores, porque dulcifica la historia, pero Mihaileanu ofrece un relato, entre jocoso y dramático, sobre la condición femenina.
Esta película es un verdadero regalo. Por su ingenio y la asombrosa performance de su antiheroína, 'Siempre feliz' ofrece constantes sorpresas y logra hipnotizar al espectador.
Una cautivadora road movie transita a veces por senderos demasiado sentimentales, pero su crónica del día a día durante el comunismo y luego en el campo de refugiados, depara momentos de intensa emoción.
Una comedia llevada al límite, con cierta tendencia al toque gore y un aire sumamente rompedor, que depara una mordaz, disparatada imagen de la actual crisis económica.