La falta de profundidad de esta obra la convierte en una simple opción de entretenimiento, que no logra igualar la calidad de la adaptación previa realizada por Stephen Frears.
Hugh Grant está en plena forma. Genuinamente divertida y emotiva, es una exploración encantadora de la masculinidad y una crítica al aislamiento masculino.
Lopez no resulta convincente en su papel. En cambio, McConaughey ofrece una interpretación más sólida. Esta película es ideal para aquellos que buscan una historia clásica sobre citas.