Crowe aborda asuntos emocionales complicados, pero siempre con mano ligera, honesta y segura. Él hace que las dos horas de 'We Bought a Zoo' -un poco extenso para una película familliar- pasen volando.
Pura magia. En la conmovedoramente lírica 'Finding Neverland' Johnny Depp añade otra de sus imborrables actuaciones, digna de Oscar, a su galería de personajes memorables.
Esta extraordinaria y oportuna historia está tratada con gusto, sensibilidad y talento visual por el director Tom Hooper. Redmayne es asombrosamente bueno.
A pesar de la intensa actuación de Naomi Watts, la película resulta ser una encantadora adaptación de la novela china de W. Somerset Maugham de 1925, que recuerda más el estilo de Merchant Ivory que el de David Lean.
Su mayor problema es que Johnny Depp no es la elección adecuada para el papel y su actuación resulta decepcionante. La película carece de envolvimiento y se siente insatisfactoria.
Es una historia estupenda, y Cranston hace un gran trabajo 'Trumbo' puede no tener la solemnidad de otros filmes previos sobre la lista negra pero de alguna manera, es el más satisfactorio de todos.
No hay fuegos artificiales espectaculares en esta adaptación a pequeña escala de la novela de Colm Toibin, pero sí capta bellamente su tiempo y lugar, y Ronan bien podría terminar con una nominación al Oscar.
El escenario de pueblo pequeño de hace medio siglo está bellamente animado por el director Peter Lepenotis y su equipo, y hay algunas escenas de acción de la vieja escuela muy bien montadas.
Aunque el director Lee Daniels disminuye ligeramente la intensidad de la trama en esta película, la sutileza no parece ser su fuerte. Esta estrategia resultó efectiva en 'Precious'.
En última instancia, la película es más efectiva como una mirada amplia y vibrante al Swinging London de la década de 1960 que como un drama autobiográfico.
Interpretando con brillantez a la bomba sexual maldita de los 50, Michelle Williams se mete en la piel de este icono problemático, pero vulnerable, de una manera en la que nadie más lo ha hecho.
'Sucker Punch' es el ejemplo de lo que ocurre cuando un estudio permite que un director sin ideas originales o coherentes alimente un proyecto. Definitivamente, la película más decepcionante del año.