Decir que la serie deja cuestiones sin resolver sería como afirmar que Rusia es enorme. Se presenta una narrativa poco convincente que gira en torno a asesinatos y la noción de la pérdida de la memoria.
Ruth y Tosh, como pareja de detectives, cumplen con las expectativas generadas. Su dinámica aporta un nuevo aire a la serie y mantiene el interés del público.
El episodio 1 muestra una mezcla de seriedad que no resulta convincente y momentos de gran ridiculez. Sin embargo, si en los próximos episodios se alejan de las alusiones a la sinceridad y crítica social para enfocarse más en su ambiente retro y alegre, la serie podría volverse atractiva.
Un thriller que cumple con su propósito, destacando la actuación de Scott. Sin embargo, carece de elementos que realmente impacten o que inviten a la reflexión tras su final.
Política, amor, comedia, hachas volando hacia la cara de alguien, personajes que pueden llenar nuestro corazón con una mirada y villanos a los que quieres castigar desesperadamente... Todo eso en el primer episodio.
En ocasiones anteriores has visto historias similares, pero esta vez con una protagonista excepcional como Lusi, acompañada de personajes y relatos que reflejan la esencia británica del este y sudeste asiático.
Un thriller efectivo que presenta ciertas sorpresas y se disfruta en maratones, aunque al final se perjudica al revelar demasiada información anticipadamente.