Un thriller de espías satisfactorio y maduro. 'Traitors' es lo suficientemente inteligente para no confundir la amargura con la seriedad y permite momentos de ligereza.
La tecnología puede obrar milagros, y las personas pueden corregir errores, dos cosas que merece la pena que nos recuerden dramas sobre crímenes reales bien calibrados y responsables como éste.
He aquí una regla infalible: cuando Russell T. Davies crea una serie de TV, la tienes que ver. Esta es su mejor obra hasta el momento: un alegre homenaje a las vidas perdidas que ofrece un furioso veredicto sobre la ignorancia y la crueldad.
Es cómica y nostálgica, repleta de interpretaciones divertidas. Sin embargo, bajo la superficie, aborda cuestiones serias sobre la justicia y la equidad.
Después del primer episodio, el misterio se presenta de manera intrigante y la serie logra establecer una conexión efectiva con el drama personal de los personajes.
Considerando a dónde te quiere llevar, desconecta tu mente, relájate y déjate llevar por la corriente y, pase lo que pase, será un viaje diferente y memorable.
Una versión cómica, estilizada y aterradora. Cualquier nueva adaptación debe demostrar su motivo de ser con un toque de originalidad. Tras ver el primer episodio, puedo afirmar que esta serie ofrece carisma de sobra.
Su falta de energía puede ser atribuida a un guion que se siente redundante. Además, presenta un estilo retro que resulta decepcionante. Los diálogos de su protagonista, un personaje atolondrado, no logran captar el interés del espectador.
Un inicio firme y asombroso que plantea dilemas morales intrigantes. La narración avanza con energía y profundiza en los personajes a través de los matices.
No es una propuesta arriesgada, ni innovadora, ni elegante. Es respetuosa con el material original y está ejecutada de forma adecuada, pero resulta ser una adaptación bastante conservadora.
Los dramas de Thorne resuenan con humanidad y un humor cautivador. Por más dolorosa que sea esta historia, ver a una actriz tan carismática como Lancashire pronunciando sus diálogos es algo único y cautivador.