Son viñetas desenfrenadas en donde Burton juega con rabia en lugar de fabricar el juguete. La conclusión es agridulce: mientras más recursos ofrece 'Miss Peregrine' para delirar, más apocado se muestra Burton.
Es ciencia ficción mestiza, con un existencialismo remanido, pero que tampoco se priva de cierta espectacularidad. El vaivén está regulado y James Gray, por decirlo de algún modo, le gana al estudio: la identidad audiovisual devora la intensión aventurera.
El director J. J. Abrams explora el universo de la saga sin encontrar nada que lo oriente en su dirección. Este esperado final de la trilogía resulta ser un relato ligero e incoherente.
Alien: Covenant termina siendo un apéndice innecesario, una obra de relleno que Ridley Scott firma por caridad curricular pero que podría haber sido ejecutada por cualquiera.
Es una experiencia traumática: toma el material grabado para televisión y moldea con ello una película. Su visionado no brinda siquiera un placer nostálgico, por el contrario, equivale a testimoniar el ultraje del traspaso.
Uno de los aciertos de este singular drama postapocalíptico es su discreta bajada de línea; pocas películas hacen gala de un feminismo tan auténtico y espontáneo.
Con ideas simpáticas no alcanza. Esta premisa podría haber provocado risas en una reunión de creativos, pero de ahí a transformarse en un largometraje hay un largo camino por recorrer.
La tragedia de 'El muerto cuenta su historia' radica en su resolución desafinada. Los momentos alegres que crea su director, Fabián Forte, se desploman cuando surge la seriedad.
'Deadpool 2' busca ser subversiva al mismo tiempo que intenta conectar con las desventuras del protagonista. El resultado es una película que a menudo se siente trivial, aunque cuenta con algunas cualidades estéticas.
Este filme no cae en la pedantería racional del thriller, pero tampoco elige la cabriola delirante. No estamos ante la maestría de Tarantino en 'Los ocho más odiados', pero se percibe una soltura que proviene de la experiencia.
Un producto deforme pero, sobre todo, libre y de imaginación insaciable. Es tan poderoso que la presencia autorreferencial de Raphael se convierte en un detalle secundario, un simpático accesorio entre miles.
Trepidante e insaciable, 'Avengers: Infinity War' se convierte en una celebración para los aficionados. La confrontación final es, indiscutiblemente, uno de los momentos más impactantes dentro del género de superhéroes.
A pesar de no alcanzar el nivel de "Rosetta" o "El Hijo", la más reciente obra de los hermanos Dardenne se destaca como un ejemplo de cine minimalista y reflexivo.
La secuencia de escenas presenta problemas de ritmo y la tensión no se transmite adecuadamente. El final llega de manera abrupta, con recursos sentimentales que no convencen, además de un exceso de elementos pastoral que se acompaña de una música poco acertada.