Un drama muy bueno con un buen reparto y lo suficientemente cuidadoso para evitar los aspectos más macabros de uno de los casos más famosos de Reino Unido. Freddie Fox está especialmente bien.
El drama y el guion pueden ser un tanto exagerados y hay momentos de exposiciones algo torpes. Sin embargo, el estilo característico de Poliakoff presenta hilos narrativos intrigantes que despiertan el deseo de explorarlos.