El debut directoral de Simon Baker es poético sin ser pretencioso, capturando la belleza natural de la costa oeste australiana y la complejidad del paso a la madurez.
La película es atractiva en líneas generales, aunque un poco simplona. Divaga un poco, no está centrada en la trama ni es muy elegante, pero es un tipo de divagación agradable y suave.
Essie Davis brilla en esta película, aunque la trama resulta algo sentimental y carente de sustancia. Sus diálogos carecen de fuerza y las escenas pueden parecer desorganizadas y sin atractivo.
'Jungle' puede interpretarse como un himno a la voluntad de sobrevivir, aunque este mensaje, al igual que gran parte de la película, se siente forzado. Al final, lo que realmente quería era que fuera más entretenida.
Llamarla como el libro es un ejercicio cínico de asociación comercial. En el mejor de los casos, tiene una energía psicológica escalofriante e inusual.
Le falta coherencia y autenticidad. Se presenta como un batiburrillo de números musicales frenéticos y elementos narrativos típicos. Además, Maddie Ziegler no resulta creíble en su papel.
Hay una gran y conmovedora historia que contar sobre la verdadera Sam Bloom; sin embargo, esta película solo alcanza a recorrer parcialmente ese camino.
El debut de Rachel Griffiths como directora no se presenta como una cálida historia de triunfo, sino más bien como un anuncio apenas disimulado para la industria de las carreras.
Lo mejor de Gameau es su habilidad para resumir ideas complejas en fragmentos fáciles de entender. Te deja con ganas de ver más producciones como esta.