Logra enganchar, pero por momentos se siente algo confusa y abarrotada de situaciones y personajes, además de una verdadera sobredosis de Robert Downey Jr.
'Vikingos: Valhalla' va involucrando al espectador en un ágil relato que nuevamente se nutre de los anales de la historia europea; el cual logra entretener, pero apostando más por la forma que por el fondo.
Una trama que se mueve cómodamente entre el deporte y la sensualidad, la comedia y el drama, en uno de los viajes fílmicos más entretenidos en lo que va del año.
Una pieza que con dignidad, y complementada por material de archivo sobre su romance y el trabajo de Góngora, presenta el claroscuro de una enfermedad y cómo el amor ayudó a encararla.
Más de dos horas llenas de aventura, risas y elementos de drama y gore, disponibles para que tanto familias como jóvenes puedan disfrutar de la experiencia.
Rowling, como guionista, intenta proporcionar muchas de las claves que impulsarán los siguientes tres filmes de la saga. No obstante, sobresalen los efectos especiales y las interpretaciones de Jude Law y Johnny Depp.
Una exploración de la icónica historieta ciberpunk que sigue las aventuras de la joven Alita y su destreza como luchadora, aunque el impresionante despliegue visual a menudo eclipsa la esencia de la historia.
Una serie de situaciones cómicas que se transforman en momentos sorprendentes, resaltando la naturaleza juguetona y audaz de la versión más joven del icónico personaje de Marvel.
Humor y aventuras alrededor del planeta. Un inicio que introduce y reúne a los principales protagonistas del relato, quienes llenarán casi por completo las dos horas del relato, en que además es clave un estilo claramente inspirado en las películas de James Bond.