Es capaz de desgranar las capas de cada personaje mientras trabajan en un entorno íntimo. Una historia que opera en múltiples niveles, sin temor a ser personal y a veces ridícula, a la vez divertida y oscura.
Aunque la película resulta algo repetitiva y no explora sus temas en profundidad, logra ser entretenida y presenta un humor negro que resulta muy divertido.
Tarda demasiado en plantear una historia que apenas se sostiene, pese a que el reparto está bien. Su montaje flojo y su trama incoherente debilitan su potencial.
Quizá lo que hace que sea divertida e interesante es que hay equilibrio: su tono ligero da paso a momentos con más peso emocional, todo ello sin estridencias.
Ofrece meros atisbos de la depresión posparto de Julie y, aunque lo hace con empatía y cierto cuidado, no consigue construir su historia a través de un desarrollo de personajes más reflexivo.
La elección de representar al personaje como un chimpancé en lugar de un humano revela la valentía de Williams y Gracey, quienes se atreven a explorar los elementos psicológicos sin caer en el sensacionalismo.
Hay una línea que va entre lo profundo y lo superficial. En general, la obra es bastante sólida, mostrando un buen uso de instrumentos eléctricos por parte de Dylan, aunque la ejecución no logró captar completamente mi atención.
Ya sea por el encantador reparto o por la extravagante trama, es plenamente consciente de lo que pretende e infunde al argumento mucho corazón, junto con su humor.
La primera parte de la película se enfoca en el desarrollo de los personajes y ofrece una narrativa cautivadora, pero la transición a los elementos convencionales del terror al final parece desaprovechar el potencial de la trama.
Aunque hubiera sido ideal que explorara más a fondo su temática, 'A Real Pain' logra conmover gracias a sus notables actuaciones, lo que sugiere que Jesse Eisenberg tiene un prometedor futuro como director.