El filme da la impresión de ser una de esas secuelas directas a video que Disney lanzaba en los años 90 y principios de los 2000, en lugar de un verdadero esfuerzo por rendir homenaje a las películas originales.
La serie presenta una estructura dispersa, combinando dos narrativas separadas de manera curiosa, lo que la convierte en una experiencia intrigante y con un toque de morbo.