A pesar de sus magníficos paisajes naturales y de la trepidante acción presentada en un impresionante 3D, 'El último lobo' se convierte en una alegoría ecologista familiar que no logra emocionar ni profundizar adecuadamente en su mensaje.
La sensación de vivir peligrosamente está, de alguna manera, ausente ya que el guion emocionalmente vacío de Kurt Wimmer no consigue hacer que al espectador le importen los personajes.
Michael Bay continúa innovando en la forma en que los transformaciones robóticos se presentan en 3D, haciéndolos más frecuentes y realistas. Hong Kong y China se convierten en un nuevo y vibrante escenario de combate.
Un drama valiente y contundente que aporta un contexto social a la violencia contra la mujer, mostrando un entendimiento claro y práctico de los factores sociales que impulsan a las personas a actuar de manera egoísta.
Un soporífero drama que intenta desentrañar el significado del amor, la vida y la muerte. Kawase aborda el culto a la naturaleza y la filosofía grandilocuente con un estilo manierista y indulgente, ofreciendo una historia modesta pero con un potencial emotivo.
Desgarrador en su descripción de las vidas ordinarias afectadas por la agitación política, esta oda a los valores fundamentales que sobreviven incluso en circunstancias tan nefastas tiene una gravedad épica que recuerda a otra gran novela histórica, 'Doctor Zhivago'.
Dirigida por Jang Joon-hwan, esta obra combina un ardor humanístico con una profunda inteligencia. Es una representación cautivadora de cómo individuos valientes de distintos estratos sociales lograron movilizar a toda una nación.
La película presenta un retrato auténtico y conmovedor de Keng Teck, un padre de familia frustrado con un ego lastimado. A lo largo de la trama, su bondad se manifiesta en sutiles gestos de solidaridad hacia Terry.
Wong Kar Wai supera las expectativas con 'The Grandmaster', consiguiendo una de las realizaciones más enérgicas y etéreas sobre artes marciales que se han visto en pantalla. Mezcla lo físico y lo filosófico de una manera que no se había experimentado en el cine chino desde las obras maestras de King Hu.
No hay suficiente drama, profundidad de personajes o puesta en escena para distraer la atención de la deslumbrante técnica visual de Tiger Chen en los combates humanos en el debut de Keanu Reeves como director.
Una visión cínica de la naturaleza humana, pero a sus personajes les falta dimensionalidad y profundidad psicológica. Aún así, la meticulosidad de la producción ha generado elogios entre la crítica.