[Crítica 3ª temporada]: Hay mucho que amar, pero también mucho que desear. La mayoría de los personajes han llegado a un punto en el que necesitan nuevas motivaciones e influencias externas que los impulsen hacia adelante.
Stevens sigue demostrando que es uno de los mejores directores de terror indie que han surgido en la escena mainstream. Tiene un conocimiento hábil del género.
A pesar de un comienzo sólido, el desenlace de la película la hace perder el rumbo, arruinando así la buena impresión que había generado en los primeros momentos.