Tessa Thompson da una notable profundidad emocional a 'Little Woods', convirtiendo una película de premisa sencilla en algo que trasciende la unión de sus diversos elementos.
Menashe Lustig está excepcional. Weinstein demuestra su habilidad para capturar las texturas detalladas de la vida cotidiana, sumergiéndonos en este mundo aislado y acercándonos a Menashe.
Los Nelms no aprovechan al máximo sus ideas intrigantes y terminan eligiendo un camino predecible. Sin embargo, Hawkes logra mantener tu interés a lo largo de la película.
Agradable y ligera, Moshe demuestra su dominio del género. La película se destaca por la belleza de sus paisajes y el encanto de su perspectiva reflexiva.
El Sr. Mortensen tiene una habilidad única para hacer que creas que sus personajes son capaces de lograr cualquier cosa: volar, saltar sobre edificios, e incluso salvar al mundo.
La Sra. Rozema busca generar tensión y mantener la atención del espectador construyendo una atmósfera densa, enfocándose en los detalles en vez de en los grandes eventos. Sin embargo, a pesar de que logra crear cercanía e introspección al retratar a cada hermana, la película se siente irrelevante.
The D Train' sirve como vehículo cómodo para el Sr. Black, que (...) nunca parece ni remotamente preocupado por hacer las cosas demasiado a lo grande ni por arriesgarse a perder el amor de la audiencia.
Los actores no hacen todo el trabajo duro por sí solos. Los buenos resultados uniformes dejan claro que el señor Melfi sabe cómo manejar a los actores, y hay algunas piezas divertidas.
Con 'The Canyons', el Sr. Schrader busca revelar una verdad oculta tras las superficies frías y brillantes, pero se ve atrapado en la delgada línea entre el filme que realmente deseaba realizar y el que ha terminado creando.
Al igual que 'El Resplandor' y su laberinto dentro de un laberinto, la película del Sr. Ascher es una especie de laberinto. Descubrir tu camino a través de su recopilación de ideas chifladas y vagamente lúcidas resulta un placer
Los productores van a tener que contratar un mejor director si quieren que los espectadores tengan la suficiente curiosidad por el tal Galt para comprar una entrada para el presumible tercer capítulo final.