El Sr. Vaughn parece desinteresado o incapaz de entender la violencia como un recurso en el cine. En lugar de emplearla de manera efectiva, la derrocha sin propósito.
Mann aborda los thrillers como Ford lo hizo con los westerns, utilizando el género para transmitir un mensaje profundo, en lugar de solo ofrecer entretenimiento. Esta película se aparta de lo convencional en Hollywood.
La más reciente obra de Woody Allen explora las profundidades de la naturaleza humana y es tan impactante que invita a reflexionar sobre por qué no se decide a abandonar el género de la comedia.
El Sr. Gibson ofrece una actuación vibrante y desenfadada que recuerda a un John Wayne descuidado, alineándose perfectamente con el tono humorístico y los entretenidos momentos autocríticos de 'Lethal Weapon'.
El Sr. Rosenthal maneja adecuadamente los elementos de la trama, pero una vez que todos los personajes y sucesos están en su lugar, la historia avanza con una lentitud que resulta frustrante.
Es intrigante y misteriosa, con momentos de amarga comedia. Emotiva, la historia presenta una Rusia encantada, repleta de fantasmas y equios de muertos que la envuelven.
El título 'Swerve' indica que la película se centra en la conducción, los coches y personajes en fuga. Sin embargo, estos intentos de escapar no logran llevar a los personajes a tramas que se sientan originales o interesantes.
Es a la vez sobrecogedora y ridícula, y es la tensión entre estos dos extremos, así como el propio estilo embriagador de Carax, lo que la convierte en un visionado esencial.
Los diálogos de los personajes resultan tan exagerados y absurdos que es difícil determinar si Breillat busca un efecto desconcertante al estilo de Brecht o si, por el contrario, se ha desviado de su camino.
Our Kind of Traitor presenta numerosos giros y el pesimismo habitual, aunque carece de la furia moral o política necesaria para transformar esta narrativa en algo comparable a las obras de le Carré.
La narrativa puede llegar a ser complicada y, en ocasiones, frustrante. Sin embargo, esto se vuelve irrelevante, ya que el cine del Sr. Farhadi fluye de manera notable, y las actuaciones, especialmente la de la Sra. Bejo, son cautivadoras.
Una película que destaca por su exuberancia visual y un enfoque no convencional que se aleja de los estándares de Hollywood. La banda sonora eleva la experiencia, haciendo que sintamos que somos parte del sueño o la pesadilla de otro. Coppola presenta una historia que exige más de los espectadores, lo que refleja una renovada fuerza artística.