'Calabria' atrapa al espectador con su enfoque realista y su conexión con lo mítico. Su tercer acto es particularmente cautivador, dejando una fuerte impresión que resuena mucho después de haber terminado la película.
Portman y Moore se entregan en cuerpo y alma al juego del gato y el ratón. Haynes demuestra su buen ojo para diseccionar el caos identitario que anida en las entrañas de la psique yanki.
Pequeña y encantadora película sobre el valor de la amistad y la imaginación. Es un afortunado encuentro entre dos gigantes del relato infantil: Roald Dahl y Spielberg.
‘Tár’ se sumerge en un intrigante conflicto de intereses. A lo largo de sus 158 minutos, esta película presenta una historia que aborda de manera profunda algunos de los debates más relevantes de la actualidad.
Corbet confía en que su imaginario visual conecte fuertemente la película con el público, aunque para este crítico no fue suficiente. Este atrevimiento refleja el arrojo y la ambición de un autor que merece ser seguido de cerca.
Este estudio etnográfico disfrazado de film de aventuras presenta un enfoque que coquetea con el exotismo. No obstante, el director logra evitar este riesgo al centrar la narración en una reflexión crítica y poco complaciente.
Jonathan Glazer realiza una profunda exploración de la superficialidad del mal nazi. Su obra invita a reflexionar sobre el cine como un espacio para preservar la memoria histórica.
Allen despliega una narrativa coral que, gracias a sus giros surrealistas, termina pareciendo un cóctel de sus Cuentos y recompensa a su público con una idea brillante.
Lanthimos se muestra aquí de manera inusualmente convencional. Este tríptico, juguetón, caprichoso y salvaje, se perfila como un curioso apunte en la carrera del cineasta griego.
Desearía poder quedarme eternamente en las impresionantes viñetas de 'The French Dispatch', la última obra maestra de Wes Anderson. Este filme merece un lugar destacado en la historia del cine de este gran director.
Impresiona por el carácter profético de las reflexiones de Balzac que Giannoli pone en imágenes con garbo. Un cóctel de lacras contemporáneas que ‘Las ilusiones perdidas’ disecciona de un modo implacable e hilarante.
Parker utiliza diversos recursos visuales que transforman la compleja historia original en una narrativa más simple sobre criaturas y espectros. Colin Firth ofrece una actuación destacada.
Un sorprendente ejercicio dentro del género, que evoca los thrillers policiacos clásicos del cine estadounidense de los años 80 y 90. El elenco entrega actuaciones memorables que resaltan tanto la profundidad dramática como la carga política de la película.
Una película que se siente opulenta en todos los aspectos, desbordante y apresurada, a veces hasta demasiado enamorada de su propia propuesta. Sin embargo, su intento de humor no logra resonar de manera efectiva.
El magnetismo de ‘The Apprentice’ es indiscutible. La dura realidad es que cualquier video de un discurso de Donald Trump es más aterrador que esta película entretenida.
Una película fascinante e imprescindible. Baker logra amar a sus personajes con el mismo corazón que Chaplin, mostrando una irreverencia similar a la de John Landis y una profunda compasión al estilo de Robert Bresson.
La actuación de Harrison Ford revela momentos inesperados de emoción y humanidad. Sin embargo, la película se ve afectada por un uso excesivo de efectos digitales y una saturación de personajes y subtramas que restan coherencia a la historia.