Una propuesta infinitamente deliciosa. Divertida, chispeante y con garra, es una refrescante revalorización de una saga que podría haberse quedado anticuada en 2023.
En esta versión, Alex Forrest presenta menos problemas, pero esto se convierte en un desafío narrativo que ni la serie ni Caplan logran resolver adecuadamente.
La literaria oda del cineasta Paul B. Preciado a los muchos Orlandos que caminan por el mundo es lúdica, urgente y brillantemente innovadora en su forma de explorar la identidad transgénero.
Al final, se siente una falta de relevancia, con un mensaje que parece impuesto, desdibujando la considerable inversión que hacemos al ver a un héroe silencioso causando dolor y muerte una y otra vez.
Esta serie de Netflix avanza con fluidez de un episodio a otro, ofreciendo una experiencia envolvente que atraerá tanto a quienes se inician en la historia como a los seguidores de Lara Croft.
La película de Emin es cautivadora y visualmente impresionante, funcionando como una fábula sobre la pandemia y un profundo análisis filosófico de la individualidad.
La cuarta temporada se destaca por su ingenio, ofreciendo una buena dosis de nostalgia y manteniendo el mismo nivel de diversión que caracteriza a la serie.
A pesar de que incorpora elementos contemporáneos a una historia ya conocida, la conexión emocional que logra establecer sigue siendo débil y en ocasiones poco clara.
Enlaza sus múltiples hilos de forma tan ordenada que, al igual que el apartamento de Kôsuke, su elegante disposición sólo hace que resulte mucho más fría.