El mayor cumplido que se le puede brindar a esta perversamente encantadora 'Do Revenge' es que debería estar junto a las muchas películas icónicas de adolescentes a las que rinde homenaje.
[Crítica 3ª temporada]: La forma en que esta serie consigue combinar el tono para que en un momento te estés riendo y al siguiente te estés cuestionando tu propia existencia es sencillamente inigualable.
La seguridad de su sentido del lugar no viene de sus planos ni de los marcadores geográficos, sino de la especificidad de sus historias y de la autenticidad de sus actores.
La serie marcó un antes y un después por la manera en que fusionaba entretenimiento y didactismo, convirtiéndose en la prueba de que a todos nos iría mejor hablando abierta y francamente de nuestros muchos impulsos hormonales.
Lo que impide que el tono de la serie sea demasiado serio es su propia convicción de que la vida de los adolescentes es un terreno fértil para representar el mundo tal como debería ser a través de ellos.
Ofrece exactamente lo que su título sugiere. No presenta nada innovador, pero eso no es negativo; al contrario, es precisamente eso lo que justifica su existencia.
Una serie juvenil atractiva, aunque irregular como oferta de Netflix de octubre. Para quienes busquen más material de terror de Flanagan, vale la pena.