Son los 90 minutos animados más delirantes y agotadores de los últimos años. Una misión imposible divertida, pero tan ambiciosa en su acelerada propuesta que puede resultar un agotamiento para las neuronas.
Obra maestra del horror, es una película de terror poético de belleza inusual. El director consigue retratar escenas desasogantes y enfermizas con un gusto exquisito.
Volvemos a enfrentarnos al mito de la bella y la bestia, pero con ocurrentes bromas, cierto pitorreo a costa de los clásicos y pinceladas de filmes de serie B cuyas vaciladas destacan por encima del conjunto en sí.
El tono cómico de la serie y de la primera película, con sus 'Cosmos', stilettos y el brillante Manhattan, se desdibuja. Al final se siente como una farsa, en ocasiones ridícula y embarazosa.
La película logrará atraer a los seguidores más fervientes del director. ¿Qué podría haberse mejorado? Sin duda. Gervasi roza aspectos importantes sin profundizar en ellos. Sin embargo, hay una habilidad notable para involucrarnos en la historia.
La parte de los flashbacks entorpece la deliciosa trama y el consistente pulso interpretativo entre una malhumorada pero chispeante Emma Thompson y el siempre encantador Tom Hanks.
Salta de una historia oscura y triste a otra más optimista, o al menos, no tan aparentemente trágica. tenemos la sensación de que una de las dos narraciones sobra. De que estamos ante dos películas –muy ambiciosas– en una.
Channing Tatum deslumbra y McConaughey ofrece una interpretación impresionante. 'Magic Mike' se presenta como la versión suavizada de 'Boogie Nights', enfocándose en el mundo de los strippers.