Se presenta con un simpático piloto. Por ahora, da la sensación de que estamos ante una serie veraniega entretenida y simpática, con una protagonista más que correcta en Brec Bassinger.
[Crítica 3ª Temporada] Ha demostrado con su tercera temporada que es una de las ficciones nacionales con las ideas más claras, de las que mejor sabe lo que está haciendo, lo que quiere contar y cómo.
Tiene un comienzo muy entretenido, divertido y muy consciente del legado de space operas del que está bebiendo (...) y su humor va más por el lado del desarrollo de los personajes que por el gamberrismo.
Viyuela carece de matices que le permitan evitar caer en el cliché, sin embargo, el elenco muestra un gran compromiso. Es una serie que merece nuestra atención, especialmente para ver si cada una de sus piezas se integra de manera más efectiva a medida que avanzan los episodios.
Es menos redonda que 'El día de mañana', y seguramente va a generar bastante conversación (o debería), pero es efectiva y mantiene en todo el momento el control de lo que está contando.
'45 revoluciones' no es 'Vinyl', pero enfrenta un dilema bastante similar. Como presentación, resulta en algo que ya hemos visto antes, narrado a un ritmo acelerado.
Es concienzuda e intenta en todo momento no perder de vista a las víctimas y sus familias. Es parca en respuestas porque no hay certezas, aunque ofrece algunas, pero lo que interesa es mostrar que se podría haber hecho bastante más.
Los episodios muestran la magnitud del desastre de una manera austera. Se aborda con seriedad tanto el tema en cuestión como la tesis que se desea transmitir, logrando generar tensión e interés en el espectador.
Un eficaz y previsible blockbuster de verano. La tercera temporada de la serie resulta muy entretenida, aunque también recurre a los mismos recursos de siempre.
Una historia muy masculina y bien construida que revela gradualmente los límites del dolor y la culpa. Después del tropiezo en la segunda temporada, esta tercera entrega es una grata sorpresa para los seguidores de 'True Detective'.
Los recursos humorísticos de Carnahan resultan mucho más efectivos en esta ocasión que en 'House of Lies'. Además, su enfoque desmitificador, potenciado por la perspectiva que ofrece el paso del tiempo, complementa la propuesta de manera notable.
Una adaptación literaria bien vestida. La ambientación es adecuada, aunque no alcanza el nivel inmersivo de 'La peste'. Las interpretaciones del primer episodio también son satisfactorias.
Es la fuerza de sus interpretaciones donde está el atractivo inicial de 'Inés del alma mía', aparte de adentrar al espectador por una historia muy desconocida en España.
Inofensiva pero con potencial, esta serie resulta ser una de las sorpresas del catálogo de Disney+. Habrá que observar cómo evoluciona la producción del musical.
Ese inicio de la docuserie capta de inmediato la atención del espectador, despertando el interés por el protagonista y generando la necesidad de seguir viendo. Los elementos narrativos utilizados contribuyen a que sea una experiencia bastante amena.
Va progresando gradualmente, alcanzando su punto más alto en una intensa escena ambientada en un edificio oscuro y desierto que logra evocar ansiedad y desesperanza, aunque sus primeros momentos resultan ser los menos impactantes.