Toda la película se presenta como una respuesta a un comentario superficial hecho por una madre en las gradas de un partido de lacrosse de secundaria: 'De todas formas, ¿cuándo comenzaron los indígenas a practicar lacrosse?'
Con su tercer trabajo, Burns presenta una historia romántica centrada en la perspectiva femenina. Sin embargo, el desarrollo de la trama queda limitado a una premisa bastante simple: 'Él es el Indicado'.
No resulta ni entretenida ni logra acercarse al ingenio y encanto de las clásicas comedias de sexo protagonizadas por Doris Day, que son las que evoca.
Aunque presenta ingenio y humor, el debut de Frankel como director se siente falto de un núcleo narrativo sólido y no logra extender las escenas más allá de su remate.
Jean Arthur ofrece una actuación excepcional, caracterizada por una precisión sobresaliente y una expresión única. La narrativa avanza de manera ágil y dinámica, promoviendo la importancia de aprovechar cada instante.
La película puede no atraer a todos los amantes del terror, así como aquellos que no disfrutan de este tipo de género. Sin embargo, seguramente cautivará a quienes busquen una experiencia entretenida que también ofrezca reflexión y emociones intensas.
El plano final de la película deja una impresión duradera gracias a su ingenioso humor. Sin embargo, la hora y media anterior resulta insípida, lo que hace que la experiencia en su conjunto no logre compensar la espera.
Brody y Malkovich comparten una química que resulta fascinante. La película, con su enfoque hipermasculino, ofrece una intrigante narrativa criminal que atrapa al espectador.