Las películas de animación son reconocidas por su capacidad para crear vibrantes mundos de fantasía, pero pocas logran transmitir un tiempo y un lugar con la misma intensidad y alegría que 'The Iron Giant'.
Alan Shapiro no se conforma con enfocarse en las monerías del mamífero acuático. En lugar de eso, tiene que meter todos los clichés de los 90 de las películas familiares.
Ajenos a sus países de origen y a su pasado, Bob y Charlotte establecen un lenguaje propio. Coppola ha hecho lo mismo, demostrando que es una de las voces más auténticamente diferentes del cine actual.
La teoría sugiere que al combinar de manera aleatoria varios elementos conocidos, se puede obtener un resultado satisfactorio. Sin embargo, 'Graveyard Shift' se asemeja más a un brebaje insípido y poco atractivo.
Probablemente, será incomprensible dentro de 50 años y tampoco tendría mucho sentido para alguien que no estuviera en el mundillo cinematográfico, particularmente el de Smith