El guion es extremadamente inepto, resultando en una obra que no logra captar la atención del espectador. Universalmente mediocre y completamente olvidable.
Potente, aterradora y conmovedora, esta auténtica "Hurt Locker" ofrece una visión íntima y frecuentemente brillante sobre la experiencia del combate y la importancia de la camaradería.