Poco a poco se convierte en algo más impredecible. No sorprende que algunos de los efectos no sean espectaculares, pero el reparto siempre resulta convincente.
La entrega más débil de la saga hasta ahora. El filme se siente pesado y resalta la falta de coherencia del original. La única persona que parece gozar es Miles Teller.
Imágenes visualmente impactantes y duelos al estilo de Leone no compensan la falta de desarrollo de personajes en este western selvático de Pablo Fendrik.