A pesar de que una vez revelado el funcionamiento se vuelve sencillo prever toda la historia, 'La purga: infinita' presenta una narrativa que trasciende el simple repertorio de métodos para eliminar al prójimo.
La película más perturbadora del año. Vermut presenta su obra más austera, que resulta tanto clara como incómoda. Se trata de una de las grandes producciones del año, en un periodo repleto de excelentes filmes.
Aunque puede no ser convincente, su final sutil destaca la audacia de un director que se arriesgó mucho y tuvo poco que ganar. Esa decisión de atreverme refleja verdadera grandeza.
Fascinante documental que la directora logra presentar con un tono tan variado como la vida misma, tratado con una delicadeza que mantiene intacto el vínculo emocional con los protagonistas.
Juega con la ambigüedad de las imágenes y los sonidos, desconcertando con toques fantásticos que se distancian de la tesis y no logran integrarse adecuadamente con el resto de la narrativa.
La compleja elegancia del cine de Coixet cede ante la fuerza en una obra cruda, tangible y sombría. Logra que la película respire, que se sumerja en la experiencia y que las emociones fluyan más allá de la pantalla.
Explora el enigma de estos dos iconos poco conocidos. A lo largo de la película, el humor se entrelaza con el estilo provocador e irónico que caracteriza las letras de sus canciones.
La película es un ejercicio que fácilmente se puede olvidar, aunque resulta interesante para aquellos que se sienten atraídos por la narrativa del nazismo, un tema que siempre encontrará público.
No queda claro el objetivo de Hausner en 'Club Zero'. Mia Wasikowska sostiene una película que, sin su actuación, habría carecido de energía y vitalidad.
Es entretenida, aunque el guion resulta predecible. Presenta numerosos giros, pero carece de sorpresas. Además, utiliza elementos que ya hemos visto antes y desaprovecha el potencial cómico de un enfrentamiento entre galanes mayores.
Un filme crepuscular que lleva el estilo del último Allen hasta el paroxismo, adoleciendo de un temperamento plúmbeo que no se encontraba en cintas como 'Midnight in Paris'. Es una película lánguida.