The Woman King tiene un gran atractivo. Se trata de una historia conocida, pero con un nuevo enfoque y una moraleja significativa. Y también tiene algo que ofrecer a los que prefieren el género de acción.
La trama se desarrolla en un futuro barroco que evoca el estilo de Jeunet y Caró en "Delicatessen". Aunque la historia pierde fuerza rápidamente, los detalles de su imaginería visual son realmente impecables.
La razón por la que logra ser tan persuasiva es porque cuenta una historia tan vívida, íntima y cercana, ya sea que como espectador te haya sucedido a ti o a alguien en tu vida, o que tu mayor temor sea que te suceda.
Bragason presenta el argumento de una forma superficial, centrándose en el desarrollo de la personalidad de Hera principalmente mediante cambios en su vestimenta, peinado y maquillaje.
Aunque la actuación del elenco y la labor del equipo superan las expectativas habituales de las películas de serie B, esto no logra compensar la fallida lógica interna del guión.
La ascendencia maorí de Waititi le permite encontrar comicidad en la cultura samoana americana sin resultar ofensivo ni despectivo. Tiene mucho corazón.