Tenía varias cosas excelentes: la estupenda carnalidad de Fiorella Faltoyano y esa habilidad especial de José Luis Garci para construir situaciones estrictamente cinematográficas dialogadas creíblemente es la película de la nostalgia.
No estamos frente a una película épica convencional, ya que presenta un segmento central que resulta lento y repetitivo. Sin embargo, logra recuperarse y culmina de manera muy satisfactoria.