La manera en que se miran, cómo se tocan, sus sonrisas y hasta sus pequeñas discusiones junto a las actividades cotidianas son cautivadoras. Este es el verdadero anhelo de Jenkins. 'Beale Street' no se limita a ser inclusiva, sino que se convierte en una obra trascendente.
[Mitchell] logra que experimentes cada humillación y la posterior redención al encontrarse atrapado en esta dinámica. Su actuación hace que la experiencia sea realmente gratificante.