No hay ningún efecto especial que pueda rescatar esta película. La verdadera tragedia es que la tecnología apaga el talento presente en las actuaciones de baile.
Esta es la interpretación más destacada de la carrera de Simon Rex. Sean Baker continúa su brillante trayectoria al iluminar los márgenes de la sociedad estadounidense con relatos profundamente humanos.
Spencer destaca en su actuación, aunque la película no brilla como la más original del año. Se siente como un cine de serie B sin aspiraciones elevadas.