El atractivo de Sarah Michelle Gellar es una gran mejora respecto a la ñoña de Kristy Swanson como la nueva Buffy, que se muda con su madre a la 'ciudad de un solo Starbucks', Sunnydale. Es mona y juguetona pero no tiene un pelo de tonta.
Ojalá me sintiera tan dedicado al viaje que está realizando Amy como lo está ella, pero cuando casca sobre ser un agente del cambio en su indiferente empresa, siento la inquietud de cambiar de canal y poner algo realmente entretenido o, sí, iluminado
Adorablemente extravagante y emocionalmente sorprendente, es un drama legal del mismo modo que 'Pushing Daisies' (cómo la echo de menos) es un mero whodunit.
Como en muchas series de media hora de HBO, la trama tarda en desarrollarse. Lo interesante es observar cómo incluso las familias más ordinarias pueden tener antecedentes sorprendentemente peculiares.
El melodrama médico 'Rush' se convierte en un ejemplo de que al forzar la trama sin el apoyo de la creatividad o un mínimo de humanidad y realismo, el resultado provoca un retroceso en la historia.
Los episodios se suceden en una serie de irregulares viñetas: Graciosas, irónicas y retorcidas. Es genial ver de nuevo a Kudrow en televisión, pero este truco resulta visualmente estático y cómicamente raquítico, ya que se desgasta muy rápidamente.
La serie presenta un estilo visual que se siente repetitivo y poco profundo, evoca la impresión de ser solo otro tiroteo con un toque algo más fantástico.