El primer episodio presenta una conversación que carece de profundidad en varias partes, y mucho de lo abordado no ofrece novedades. Sin embargo, la conexión y el confort que sienten los participantes añaden un toque de intimidad a la discusión.
Es una película que resulta dura de visualizar, no solo por la temática que aborda, sino por la sinceridad con la que retrata cómo las personas enfrentan y manejan la tragedia en sus vidas.