Si aquí había una película buena, desapareció en el momento en que Heinz decidió construirla alrededor de una pareja atractiva pero bastante genérica de chicos blancos.
Hay buenas peleas, coreografiadas, encuadradas y editadas con la claridad característica de Wan. Kidman, Morrison, Lundgren y otros actores secundarios están geniales. Es muy entretenida.
La película podría haberse beneficiado de un menor tiempo de duración, manteniendo la misma trama. Sin embargo, esto significaría prescindir de sus extensas escenas de diálogo y conexiones entre personajes que la distinguen y elevan por encima de un simple pastiche.
Un alegato a favor de la tolerancia que resulta sincero, aunque algo disperso. La trama se desarrolla en torno a una actuación destacada de Mark Wahlberg.
Una buena película con pasajes conmovedores que adolece principalmente de una falta de autoconocimiento. Podría haberse centrado en cosas que el cine americano nunca tiene el valor de mostrarnos.
[Crítica 2ª temporada]: Es tan divertida que mantiene un excelente ritmo, logrando que perdonemos las escenas dramáticas que no encajan, ya que sabemos que algo mejor vendrá después.
La película cuenta con un gran reparto, sin embargo, apenas se puede clasificar como tal. Podría haber alcanzado un nivel mucho más alto de lo que finalmente se presenta.
La película es alternadamente triste, violenta y sorprendentemente divertida. Tomarse un momento para reflexionar sobre sus temas profundos es, sin duda, una de las razones más convincentes para verla.
[Crítica 3ª temporada]: Escandalosamente divertida 'Rick and Morty' siempre ha sido una de las series más salvajes de la televisión. Ha llegado la hora de admitir que es también una de las mejores.
El control que tiene del tono es impresionante. Es esencialmente una experiencia sensorial que intenta constantemente presentar los sucesos de forma inteligente, sensual y sorprendente.
Es todo condenadamente delicioso, de la manera en la que sólopuede serlo las narrativas británicas sobre la inevitabilidad y la fácil familiaridad del sistema de clases.