Genndy Tartakovsky se destaca como el mejor director de cine de acción en la actualidad, y 'Samurai Jack' sobresale como la serie más audaz en términos estéticos en la televisión.
Un guion rico que ha sido reinventado con maestría para la pantalla, demostrando que series de esta índole no sólo pueden seguir haciéndose, sino que pueden alcanzar la grandeza.
No es que sea aburrida, pero tampoco logra captar el interés en ningún momento. Al igual que otras películas, resulta ser un constante ruido, tan emocionante como observar a alguien jugar a un videojuego.
Es entretenido observar cómo aborda este proyecto como un regreso a sus raíces de los años 80. Transmite la impresión de estar disfrutando de una experiencia monumental y divertida creada por personas, no por programas.
Esta secuela se presenta como un impresionante despliegue visual, diseñado con la estética de un video de heavy metal. Su propósito no es desafiar las normas, sino provocar reacciones extremas en el público, llevando a que se sientan incómodos y expongan sus emociones.
Filmada de manera inteligente y editada con gran energía, la película resulta generalmente impactante, aunque en ocasiones carece de relevancia. Es, sin duda, una auténtica obra del género gánster.
Afortunadamente, Hagman y Duffy continúan presentes, y su participación mantiene el interés en este nuevo 'Dallas', que en general resulta ser bastante insatisfactorio.
Los diálogos carecen de fuerza, los personajes son inconsistentes y la actuación de Sheen resulta poco apasionada, lo que hace que 'Anger Management' avance por la pantalla de manera tediosa.
Es una reunión agradable, ingeniosa y, a veces, inspirada con viejos amigos que estaban a punto de agotar su bienvenida, cuando de repente te recordaron todas las razones por las que los amabas en primer lugar.
No es tan mala como para perder toda esperanza, algunas de las imágenes e interpretaciones son memorables. Pero por ahora la pongo en la colmuna de 'espera y ya veremos', sin entusiasmo.
'Wish Upon' tiene el potencial de ser una película que quedaría en la memoria, pero se queda en un punto intermedio que no la hace destacar. Su desarrollo no logra ni sorprender ni decepcionar del todo.