Me quedé fascinado con los tres primeros episodios. Si te gustan las ficciones históricas oscuras y los adoquines desgastados, y no te molesta explorar algunas de las facetas más sombrías de la humanidad, esta serie es para ti.
El tono sentimental de la serie se compensa con la frialdad de Frank, y el rudimentario realismo urbano se traduce de manera eficaz de la versión británica.
Sus tramas y sus diferentes tonos no funcionan del todo. A menudo recurre a clichés. Las interpretaciones son excesivas, con Schwimmer y Sturgess exagerando hasta resultar irritantes. Ninguno de los dos muestra sutileza dramática.
Tiene corazón y sabiduría, cualidades que no son fáciles de llevar a una serie animada. Los personajes comienzan como creaciones de stock, pero el trabajo de voces y el guión les da unas dimensiones añadidas.
Se basa en un guion decepcionantemente convencional, con personajes comunes que carecen de dimensión y abreviaturas argumentales simplistas que se encontrarían en un libro de texto de bachillerato.
Honestamente, el arranque de la serie no es fácil; adornada —y a veces ahogada— por meticulosos detalles de la época y una iluminación demasiado perfecta, especialmente en la premier de Scorsese.
[Crítica 2ª temporada]: La serie tampoco depende por completo de los conocimientos de teatro musical del espectador. Resulta una diversión rápida y fácil, tanto si el nombre de Elsie significa algo para ti como si no.
A pesar del esfuerzo ambicioso por retratar a estas mujeres como individuos y por explorar cómo los hombres las limitan y cómo ellas se mantienen fuertes, la serie se siente genérica.