Es la serie de Driver. Ella es pura fuerza, y su habilidad cómica brilla a lo largo del relato, tal como lo evidenció en 'Will & Grace' y 'About a Boy'.
El piloto está bellamente diseñado, el tema de construir tu propio significado en la vida es inteligente, y los actores ya parecen conocer a sus personajes.
Con su población de bichos raros imprescindibles, la serie ahoga su genial concepto de ciencia ficción en un torrente de pintoresquismo a lo 'Northern Exposure'.
Los casos de 'Boston Legal' son, sin duda, absurdos, lo cual es una característica común en las producciones de Kelley que suelen sobrepasar los límites de lo razonable. Sin embargo, el elenco principal de la serie es realmente prometedor.
Era bastante imaginativa para su época. Ahora estamos acostumbrados a las secuencias de fantasía, los interludios musicales y los vídeos virales. Sin embargo, en aquel entonces, todas estas florituras eran realmente novedosas.
No va a ser lo mejor de 'Fargo'... pero cuenta con unas cuantas interpretaciones dinámicas, un argumento bien enfocado, algo de acción convincente y una interpretación de Jennifer Jason Leigh que es excesiva.
Todas las actrices que interpretan a las hermanas Garvey son excelentes, y hacen que la relación familiar, a veces espinosa pero siempre afectuosa, sea infinitamente entretenida de seguir.
Excelente. Me reí mucho viendo los ocho episodios de la primera temporada. Equilibra a la perfección la sátira de Hollywood, la comedia de personajes y las tendencias noir.
Avanza a paso de thriller, a medida que los problemas de los hombres se van acumulando, hay una gran cantidad de giros en su trama, momentos de humor negro y apariciones especiales por el camino.
El desenlace del misterio puede ser previsible, pero el viaje hacia él resulta valioso, destacando las actuaciones sutiles de una familia sumida en un océano de secretos y engaños que parece no tener fin.
Una mirada agridulce a la clase obrera británica, realzada por un reparto carismático y un tono que, incluso en medio del dolor personal y los fallos del sistema, está teñido de optimismo.
Tienes que estar dispuesto a quedarte en el momento que observas, dispuesto a seguir conduciendo sin mapa, para poder disfrutar. Al final, tu fe se verá recompensada.