Avanza a paso de thriller, a medida que los problemas de los hombres se van acumulando, hay una gran cantidad de giros en su trama, momentos de humor negro y apariciones especiales por el camino.
El desenlace del misterio puede ser previsible, pero el viaje hacia él resulta valioso, destacando las actuaciones sutiles de una familia sumida en un océano de secretos y engaños que parece no tener fin.
Una mirada agridulce a la clase obrera británica, realzada por un reparto carismático y un tono que, incluso en medio del dolor personal y los fallos del sistema, está teñido de optimismo.
Tienes que estar dispuesto a quedarte en el momento que observas, dispuesto a seguir conduciendo sin mapa, para poder disfrutar. Al final, tu fe se verá recompensada.
Suceden tantas cosas que la mayoría están poco desarrolladas y a veces resultan superficiales. Hay interpretaciones dignas, pero los actores trabajan con material disperso.
Los elementos académicos son convincentes, y están a cargo de una serie de elocuentes historiadores, pero están rodeados de historias personales que, como era de esperar, tienen un rotundo impacto emocional.
Es una obra técnicamente actualizada y maravillosamente interpretada, un sólido recordatorio dramático de la complejidad y la profundidad del racismo en Estados Unidos.
El director, junto a un destacado elenco liderado por Meryl Streep, ha creado una cautivadora adaptación televisiva de una obra reconocida con un Tony y un premio Pulitzer. 'Angels in America' se establece como una de las obras más impactantes del año.
Me reí a carcajadas con esta excéntrica e irregular parodia, cuyos chistes son casi de manera inevitable sobre lo profundamente estúpidos que son los personajes.