Un material familiar puede dar lugar a un drama muy cautivador; la calidad de una serie frecuentemente se origina en la claridad del guión, la astucia en la dirección y la profundidad de las actuaciones.
Aunque tengo la esperanza de que 'Accused' logre una mejoría, ha sido una decepción constante. Una hora resulta insuficiente para explorar y profundizar en las complejas temáticas que intentan desarrollar los guionistas.
Rhys Meyers no encarna bien su rol. La trama carece de profundidad y apenas explora las complejas situaciones emocionales, religiosas, matrimoniales y políticas del siglo XVI.
Divertida, profundamente irreverente, retorcida y conmovedora, 'The Great' se mantiene fiel a su nombre. Esta temporada incluye uno o dos giros impactantes que la elevan aún más.
Una comedia de enfoque juvenil que, aunque puede resultar grosera e inmadura, sigue la tradición de los trabajos de Apatow al centrarse en sus personajes, generando momentos emotivos en el transcurso de la historia.
Esta temporada podría no ofrecer muchas novedades destacadas, pero sin duda, esta obra que rinde homenaje a la paternidad y la infancia, así como a las pequeñas alegrías y las grandes batallas, se destaca entre las mejores.
Es una regresión a obras mediocres como 'Still Standing', donde esposos perezosos se comportan como si fueran niños, mientras que sus atractivas esposas asumen el rol de disciplinadoras.
El monólogo de Schumer es seguro y, en ocasiones, algo introvertido. No obstante, logra crear una atmósfera íntima que permite a la audiencia relajarse y reírse de verdades ocultas. Disfruta interpretando el papel de la niña traviesa y lo hace con maestría.
Es demasiado simple y directa para que funcione bien. La narración avanza de manera lineal, pasando de un punto a otro sin ofrecer giros inesperados o sorpresas sutiles.
La narración de Salmon es realmente cautivadora. Logra equilibrar la diversión con momentos emotivos, dejando una impresión duradera. Sin duda, espero con ansias nuevas obras en el futuro.
La expectativa por una nueva joya del misterio británico es alta. 'The Beast Must Die' ofrece entretenimiento, aunque no alcanza la excelencia de las obras más destacadas del género.