Esta fábula sobre un equipo de fútbol femenino atrapado en la naturaleza salvaje canadiense adopta un batiburrillo de tonos e influencias, algunos fascinantes y otros confusos.
El mayor inconveniente de la obra es que abarca demasiados géneros a la vez: se presenta como un culebrón erótico, un drama legal, una historia sobre la ruptura de un matrimonio y una exploración de la vida de la hija adulta de Dan y Beth.