No consigue dar verdaderos sustos y es repetitiva. Sin embargo, su enigmática historia, su sangriento final y sus mordaces críticas a la Iglesia hacen que sea un viaje fascinante.
No explora nuevos horizontes, pero este retrato íntimo del amor prohibido tiene un encanto seductor gracias a su brujería enigmática y su atmósfera envolvente.
En lugar de una perspectiva innovadora, 'The Crow' se adentra en un viaje confuso y desinteresante, presentando un sueño fragmentado que no logra capturar la esencia de una película de cómics.
La película parece haber dejado fuera fragmentos relevantes de la narrativa, lo que sugiere una trama más intrigante. Lo que comenzó con buenas expectativas se desvanece rápidamente debido a decisiones que sacrifican su potencial.
Para quienes no conocen la película original de 1990, esta nueva versión puede resultar interesante. Sin embargo, aquellos que ya han visto la anterior sentirán que este remake no logra cumplir con las expectativas.
El viaje en Erkman es sorprendentemente impredecible, con una construcción del mundo rica y detallada. El autor se presenta como una voz fresca y audaz, combinando géneros con notable destreza.
Dafoe tiene la habilidad de convertir incluso al personaje más extraño en algo cautivador. Sin embargo, la seriedad de este thriller psicológico de alto nivel puede convertirlo en una experiencia complicada de seguir.
Tomlin demuestra una dirección efectiva, apoyada por un elenco que logra conectar con la audiencia. Aunque la historia se siente familiar dentro de su género, su habilidad para revitalizar un material tan explotado señala un futuro alentador.
La violencia intensa que presenta el director, junto con el magnetismo y el carisma innato de Coster-Waldau y Monroe, logran contrarrestar un montaje que, por lo general, resulta bastante ordinario.
Es inusual y en ocasiones carece de lógica, pero ofrece un espectáculo impresionante de efectos visuales. Puedes apreciarla o rechazarla, pero es innegable la calidad de sus efectos especiales.
Suele ser una de las entregas más polarizadoras de la saga. O te gusta este tipo de caos o te molestarán los intentos de Roy Burns de copiar a un icono.
Es posible que no la recuerdes mucho después de verla, pero durante su duración, se muestra como una aventura verdaderamente divertida. Ofrece un escapismo desenfadado que se disfruta mejor junto a una pizza, una cerveza y, si acaso, algo de compañía virtual.
Mejora sustancialmente las secuencias de acción y ofrece más violencia y un ritmo más llevadero, por lo que se podría decir que es incluso mejor que la primera parte.
No presenta elementos innovadores dentro del género de slasher, sino que se enfoca en proporcionar un entretenimiento típico de serie B con efectos especiales, lo que resulta ser una cualidad más que un inconveniente.
Anwar no se restringe a repetir las tácticas de su película anterior, sino que explora al máximo los nuevos entornos y añade influencias inesperadas a la narrativa.
Abre nuevas e intrigantes posibilidades para la tercera parte, generando un gran interés y una profunda curiosidad por la dirección que tomará esta saga increíblemente sangrienta y salvaje.
Demuestra la habilidad de Anderson para tomar una historia típica y convertirla en un thriller absorbente e imparable. Sin embargo, emplea un estilo narrativo que ya hemos visto muchas veces en el pasado.