Lo que pudo haber comenzado como una adaptación seria de un clásico antes y durante la primera producción se convirtió en una alegre celebración no solo de la película sino de los participantes y de la propia producción.
Las actuaciones de Rasti Farooq y Alina Khan reflejan la complejidad de los personajes, mostrando sus imperfecciones, conflictos internos y deseos contradictorios. Son dos claros motivos para no perderse esta película.
Una perspectiva fresca sobre una antigua historia de vampiros. Aunque pueda parecer un terror gótico, bajo la dirección de Harris, se convierte en una obra más romántica que de horror.
Desgraciadamente, la película construida en torno a Winstead, una intérprete con tanto talento como cualquiera de su edad (y más allá), rara vez se eleva por encima de la pérdida de tiempo que supone como filme básica.
Una fascinante reflexión sobre el subgénero, ambientada en las secuelas de un brote vírico y el fin de la civilización industrial y del orden social, político y cultural.
Un enfoque metafórico sólido para sortear la censura, recordando al cine de Buñuel. Sin embargo, en ocasiones no alcanza la sutileza ni profundidad que pretende Behram.
Laura Moss logra un debut audaz y brillante al ofrecer una versión innovadora y retorcida de 'Frankenstein', desafiando los clichés de un subgénero saturado y conectando con el público moderno.
Parker logra una presentación destacada, centrándose en composiciones claras y organizadas, con un manejo de la cámara sutil y una geometría espacial bien definida. Las actuaciones de los actores son excepcionales.
Sirve tanto de estudio de personajes como de testamento a los habitantes de Vieques que decidieron quedarse y completar la tarea de restauración medioambiental por sí mismos
Cada decisión se conecta de manera coherente. Al final, Emily podría parecer desagradable, pero gracias al recorrido que Ford ha diseñado para ella y el espectador, la realidad es completamente diferente.
El elenco, tanto en su trabajo individual como en conjunto, transforma diálogos triviales y una dirección poco inspirada en una experiencia entretenida, a pesar de ser, en el fondo, prescindible para los aficionados del género o de los actores.
Perfectamente encarnado por Hamm, un personaje que, a pesar de algunos defectos obvios y no tan obvios, emerge como un personaje digno de ser escuchado. Más cosas como esta, por favor.
Devastadora, abrasadora y oportuna. Un guion apasionante y propulsor, una dirección tensa y sensible, y unas interpretaciones de un elenco digno de premio, que son las mejores de su carrera o casi.
Fischer y Wilson presentan una comedia contemporánea que refleja auténticamente las realidades de las relaciones amorosas en la era digital del siglo XXI.
El resultado es una aventura de ciencia-ficción tremendamente creativa, envuelta en un drama familiar intergeneracional, una historia de madurez y temas medioambientales fáciles de digerir, pero no por ello menos relevantes.