Aparte de explotar la historia con fines de entretenimiento y económicos, no ofrece ninguna razón concreta para revisitarla ni ninguna lección que aprender como resultado de hacerlo.
Francisco Nicolás Gómez Iglesias se presenta con una sorprendente sinceridad al detallar sus esfuerzos por cumplir sus sueños mientras proclama su inocencia. Esta dualidad resulta en una experiencia fascinante y cautivadora.
Un vehículo promocional diseñado para animar a los suscriptores de Netflix de cara al próximo evento en directo. No obstante, los aficionados al boxeo lo encontrarán entretenido.
Ofrece su buena dosis de enseñanzas bíblicas de base judeocristiana. Pero también ofrece un mundo argumental sustancioso y bien producido que va más allá del mero proselitismo.
Una serie que exagera su narrativa y ofrece una interpretación poco creíble sobre la supuesta participación de diferentes individuos en los asesinatos ocurridos en Nueva York en 1977.
Los investigadores afirman que su objetivo es encontrar justicia para JonBenét; sin embargo, resulta complicado ignorar el enfoque explotador que utilizan para alcanzar sus conclusiones.
Tiene momentos muy graciosos y escenas que subrayan la sensación de desesperación y soledad que surge cuando no eres libre de pasar tiempo con tus allegados.
Es divertida para los más jóvenes, pero los aficionados adultos a la franquicia también disfrutarán de la estética visual y de los mensajes que comunica.
Aquí hay algo de ingenio entretenido y algunos breves momentos de perspicacia, especialmente cuando se señalan las interpretaciones patriarcales blancas de los acontecimientos históricos.
Los seguidores de la obra original podrían considerar esta nueva entrega algo lenta, pero realmente vale la pena sumergirse en las historias de los supervivientes más cautivadores de este fascinante mundo postapocalíptico.
Aquellos que disfrutan con el fútbol español, o que simplemente disfrutan con el fútbol en general, se emocionarán y entretendrán con lo que aquí se ofrece.