No es que supere la estratosfera, pero se mantiene en órbita gracias a la inspiradora historia real de Hernández y a la fuerza de los lazos familiares.
No parece la típica superproducción coreana. Está rodada con un estilo inspirado en el vérité y genera tensión de forma efectiva. Sin embargo, un desenlace emocionalmente manipulador lleva a que todo se sienta vacío.
Para niños muy pequeños a los que les gusten los perros animados conduciendo vehículos relucientes, quizás sea impresionante. Para adultos, es como un anuncio de juguetes agresivamente superficial.
El documental destaca gracias a los testimonios de los fanáticos sobre el impacto del disco y a los recuerdos emotivos de Blige sobre los orígenes de las canciones.
Una aventura de acción que celebra el empoderamiento femenino, donde la protagonista despierta de su letargo para desafiar y combatir el patriarcado. La temática resulta especialmente relevante en la actualidad.
Se supone que la historia gira en torno a una familia luchadora salvada por un valiente perro. Sin embargo, la mayoría de los espectadores coincidirá en que el verdadero interés radica en el perro.
Su argumento y diálogos son predecibles, lo que se convierte en una de sus grandes debilidades. Esta no es precisamente la lección que deseamos transmitir a los niños.
El mundo de 'Rams' está construido con una autenticidad detallada por el director Jeremy Sims. No es revolucionaria, pero es creíble e interesante, con un reparto sólido, buenas ovejas y un buen perro.
Es ruidosa, colorida y alocada, pero al menos entretiene. Su lanzamiento llega en el momento adecuado, dado que ahora hay muchas familias que necesitan una distracción llamativa y edulcorada como esta.